Si una de las partes más bonitas y especiales que hacen a un viaje único es la gente que vas conociendo a lo largo del camino, personas que durante un momento formarán parte de tu vida, de tu viaje, y que compartirán contigo anécdotas, historias y lo que vaya surgiendo, la parte opuesta de todo esto es cuando tienes que decirlas adios. Y así llegó el momento de la despedida con Kelly y de decirla ese tan temido ... hasta la vista! (y si le añadimos "baby", despedida a la americana total ;)) Ya que nuestros caminos, después de un mes y medio viajando juntas, toman dos sendas diferentes, Kelly se marcha a Singapoure y yo a la costa camboyana.
En fin, que esto forma parte de los viajes y de la vida, conocer a gente especial, importante y necesaria para ti en ese momento y luego despedirse y continuar con tu camino. Sólo me queda estar agradecida por los grandísimos momentos que he vivido con Kelly y por todo lo que he aprendido a su lado! Esperemos que algún día se vuelvan a juntar nuestros caminos! Gracias Kelly!
Y ahora...el viaje debe continuar...!!
Y cómo continuó!! ... en el paraíso, ni más ni menos. Vaya islita me encontré nada más que el ferry atracó en Koh Rong!! Espectacular! Arena blanca, agua azul cristalina, un puñado de bungalows repartidos, un par de restaurantes y poco más, la mayor parte de la isla está deshabitada por lo que puedes andar por ella y sólo observar el inmenso mar azul y la arena fina, casi transparente.
Aquí pasé 3 días, 3 maravillosos días donde me he dedicado a la vida contemplativa, simplemente a observar el mar
A hacer un treking adentrándome por la jungla y conocer una playa espectacular
A visitar una isla cercana en kayak con un grupete majísimo
A seguir conociendo gente nueva, interesante, que ha contribuído a hacer memorable este lugar.
Y es que sí, aquí en este paraíso perdido, sólo se puede hacer una cosa: disfrutar ...
Bea
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