lunes, 22 de julio de 2013

Koh Tao parte I : reecuentro amiguístico

Y como los viajes, y la vida, están llenos de momentos mágicos, sin duda uno de ellos ha sido compartir 10 días con una de mis grandes amigas, María. Ya lo adelantaba en anteriores entradas, el reencuentro se acercaba, las expectativas hacia él crecían por momentos y las ganas que llegara hacía que en los momentos previos las emociones se desataran y solo se dibujara en mi cara una sonrisa de felicidad. Nos  reencontramos en Bangkok, en ese aeropuerto enorme donde había desembarcado yo unos meses atrás. Ahora las sensaciones eran completamente distintas, sabía lo que me esperaba, encontrarme por unos días con una cara familiar, y aunque me separan unos cuantos km de mi hogar la sensación era muy parecida, volvía a sentirme como en casa. Y así imaginaros como fue ese primer abrazo que nos dimos...cuando oí detrás de mi "Bea?"... Ahí estábamos las dos, amigas de toda la vida que en esos momentos habíamos tomado dos caminos diferentes, María se había ido a estudiar un master a Melbourne y yo un viaje por Asia de unos meses de duración. Todo era emotivo, bonito, especial y perfecto y esa misma perfección nos acompañó durante los diez días posteriores.

De Bangkok nos fuimos al día siguiente a Koh Tao, isla del sur de Tailandia, con aguas azul cristalina y un ambiente tranquilo... Aunque lo último no se cumplió del todo, estamos en fechas de la Full Moon Party (fiesta alocada que se realiza en la isla vecina de Kho Pangan, y que se repite una vez al mes coincidiendo con la luna llena), así que un batallón de jovenzuelos con ganas de juerga desenfrenada ocuparon la isla. Afortunadamente pudimos escapar de ellos y disfrutar de un ambiente idílico.

Y ... A qué nos dedicamos estos 8 días que pasamos juntas en Koh Tao?? Pues casi a no hacer otra cosa que charlar, uuuff...qué ganas tenía de esas charlas interminables de solucionar el mundo y a una misma, y de esas conversaciones inagotables de las que María y yo somos unas especialistas :). Así pasábamos los días y las noches, buscando lugares agradables para comer, paseando por la isla, descubriendo nuevas playas a cada cual más bonita, degustando gastronomía local y no tan local (menudas pizzas y hamburguesas que nos echamos entre pecho y espalda!), conociendo a nuevos personajillos que formaran parte de nuestras historias que recordar, bailando en la playa entre espectáculos de malabares con fuego y riéndonos ...  de todo y con todo ...





Entre todas las experiencias y momentos maravilosos que viví esos días me quedo con uno, diría la experiencia por excelencia, aquella que me hizo cambiar mis planes viajeros y quedarme en esta isla por 7 días más. Esa experiencia se llama Open Water. Por fin, y después de 7 años persiguiendo encontrarme agusto debajo del agua, lo conseguí!! Y no lo hubiera conseguido si no se hubieran reunido una serie de factores que hicieron que superara mi pánico por el buceo : estar en Koh Tao, (el paraíso del buceo), una escuela española que me ofreció confianza (Ih Asia), una profesora con toda la paciencia del mundo (Marta) y mi amiga a mi lado animándome en todo momento. Fue una sensación insuperable la que experimenté debajo del agua y que en la próxima entrada del blog contaré con detalle :)


Me gustaría terminar esta entrada agradeciendo a María que viniera a compartir conmigo parte de mi viaje, por su gran sonrisa permanente durante 10 días y por los grandísimos momentos que vivimos juntas. Maravillosos días en el paraíso y  aunque el paraíso esta ahí y es bonito... No se aprecia igual sin una compañía tan especial.

 :)

Bea

1 comentario:

  1. Sin palabras... Me he emocionado leyendo. Os echo mucho de menos. ¡Sois increíbles!

    ResponderEliminar