martes, 2 de julio de 2013

Hoi An y sus farolillos

Llegué a Hoi An tras tropecientas horas en diferentes autobuses, que aunque son cómodos y el asiento se reclina totalmente hasta ponerse en posición horizontal, no deja de ser pasar horas y horas en la misma posición, observando la carretera y escuchando el constante pitido de los coches, motos, autobuses... Aquí en Asia lo que son las luces intermitentes de los vehículos que circulan por la carretera, no las utilizan mucho, ellos prefieren un sistema mucho más simple y efectivo, usar el pito constantemente, para que los coches y motos vayan apartándose de la carretera. Por lo tanto la banda sonora de los trayectos en autobús es ese piiiiitidito constante, que en ocasiones llega a ser estresante y en otras te habitúas tanto a él que dejas de prestarle atención. En fin.... Buses life ;)

Después de Ho Chi Minh fui a Mui Ne, una parada técnica en la playita para reponer fuerzas cara al siguiente trayecto de autobús (unas 20 horas hacia Hoi An). Mui Ne no es otra cosa que una calle repleta de resorts, de turistas practicando windsurf (es el paraíso del windsurf y del kitesurf en Vietnam) y de restaurantes elegantes. Para mi sin excesivo interés ni encanto, aún así aproveché para visitar, con dos chicas que conocí en el alojamiento,  una aldea de pescadores:


Y el Fairy Stream, un riachuelo que puedes recorrerlo andando y se encuentra rodeado por extrañas formaciones rocosas de color rojizo 

Cuando llegué a Hoi An decidí que ya era hora de parar en algún sitio con encanto y buscar algún alojamiento agradable. Dicho y hecho, pasé 4 días en esta ciudad tan cuca del centro de Vietnam y encontré un alojamiento que cumplía perfectamente mis expectativas. Y como una es inquieta por naturaleza, no pare mucho en esta ciudad. El primer día me dediqué a recorrer el centro histórico, tanto por el día como por la noche, momento en el que la ciudad se transforma y aparece, para deleite de  los visitantes, millones de farolillos encendidos, alumbrando la ciudad con colores vivos e impregnando el lugar de un cierto romanticismo.



El segundo día me fui a las cercanas Islas Cham, donde visité un templo, una pagoda, hice snorkell en un barco y me tiré a descansar en la bonita playa


Esa noche hubo reencuentro con mis amigos Paco y Julio, los mismos con los que comenzé el viaje 2 meses atrás. Casualidades de la vida se encontraban en la misma ciudad que yo en el mismo momento!! Fue un encuentro divertido, donde compartimos anécdotas que nos habían sucedido a cada uno en el viaje..

Al día siguiente fui a recorrer las ruinas de My Son, los restos más importantes del antiguo Imperio Cham,  declarados Patrimonio Mundial por la Unesco. A esta excursión se unió Julio y lo pasamos muy bien visitando las ruinas, conociendo un poco más la  historia de este país y volviendo a Hoi An en un agradable paseo en barco
 


 

Así transcurrí estos días en Hoi An, y aunque es una ciudad muy turística llena de tiendas y de vietnamitas persiguiéndote para que te hagas un vestido o traje a medida, no resta ni un ápice del encanto de este lugar.

Ahora mis pasos se dirigen hacia el Norte, la parte que más me interesa del país.... Sapa, Bahía de Halong .... allá voy!!! no sin antes hacer una parada en Hanoi y descubrir la trepidante y estresante capital de Vietnam.

Tomaré aire, respiraré y... a por ella!! ;)

Bea

2 comentarios:

  1. Más te vale no respirar mucho en Hanoi. Hay una polución increíble en esa ciudad. Y si te pareció que había motos en Saigón, lo vas a flipar en Hanoi.
    Saludos
    Tu hmno.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto!!! No cabe ni un alfiler aquí, digo ni una moto!!! La verdad es que para la cantidad de motos que hay aquí y como conducen, me extraña que siga algún vietnamita con vida ;)

      Hoy último día en Hanoi, no si al final echaré de menos el sonidillo constante de los pitiditos..
      Besotes

      Eliminar