martes, 14 de enero de 2014

Comenzamos el 2014 con un viajecito: Cabo de Gata


Como nunca se puede, ni se desea, poner punto y final a viajar, y más una viajera apasionada en recorrer lugares, tenía que volver a coger la mochila y ponerme de nuevo en camino. Esta vez decidí descubrir (o más bien re-descubrir) un producto nacional: El parque natural de Cabo de Gata, situado en la provincia de Almería.
El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar es el primer Parque marítimo-terrestre de Andalucía. España.  Es un parque de origen volcánico y el espacio protegido marítimo-terrestre de mayor superficie y relevancia ecológica de todo el Mar Mediterráneo Occidental europeo

Decir que me dejó absolutamente fascinada, es decir poco, ya había recorrido las maravillosas playas situadas en este enclave natural hace algunos años en vehículo motorizado, pero esta vez quería recorrerlas de otra manera, a pie. Así que cogí mi mochila ligera, engañé a mi hermana ;) y nos dispusimos a la aventura.

Gracias al Blog de Paco Nadal pude planificar la escapada en 3 etapas que pasaré a contar:

Día 1: llegada a San Miguel de Cabo de Gata desde Madrid. Pueblo pesquero con poco encanto salvo por una playa inmensa donde, después de un sueño reparador, nos dedicamos a pasearla y a planear como ir a Aguamarga en transporte público. Ya que por increíble que parezca estos pueblos no están comunicados por transporte salvo vehículo privado. Así que tras fracasar en nuestro intento de compartir coche con otros viajeros que fueran hasta nuestro destino, llamamos a Ezequiel (nuestro taxista de Cabo de Gata) que por 60 euros nos llevó amablemente a Aguamarga.
Así nos despedimos de nuestro hotel de Cabo de Gata y de nuestro cochecito, que nos esperaría hasta nuestra vuelta.

 

 Día 2: ¡Empieza el camino! En Aguamarga empieza el sendero, 12,5 km nos separan de nuestro siguiente destino: Las Negras. Amanecimos a las 8 y con un desayuno potente nos pusimos en movimiento. Llevábamos poco peso en las mochilas, agua, algo para comer y ropa para subsistir 3 días, por lo que el peso no suponía ningún inconveniente.


 
El día era absolutamente espectacular y el sendero señalado en todo momento, de dificultad baja. Disfrutamos de las playas que encontrábamos a nuestro paso, de las calas espectaculares, donde en la mayoría de ellas estábamos solas, del sol radiante que hacía que la belleza del agua azul resaltara aún más …

Conocimos la Cala de Enmedio:

 

 

La Cala del Plomo (¡mi favorita!):


 

La Cala de San Pedro desde donde se veían estas impresionantes vistas:

 
Y así, poco a poco, a buen paso y descansando siempre que el cuerpo lo pedía llegamos a nuestro destino: Las Negras

 

¿Y a qué suena todo fabuloso? Pues así fue, salvo por un pequeño detalle… como inexpertas de senderos nos perdimos unas cuantas veces… lo que nos hizo andar 3 horas más (¡de gratis! Jaja)

Un aviso para quien haga este recorrido… no se fie de la carretera, no llegará a su destino! Mejor caminos estrechos, empinados  y siempre siempre guiado por señales (vale cualquier piedra subida encima de otra)

¿Y qué pasó a continuación? Tendréis que averiguarlo en el siguiente post…
J
Bea

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